Ubicada en las escaleras principales de acceso, es uno de los primeros puntos de contacto para miles de visitantes cada semana. Un espacio icónico, expuesto constantemente al tránsito, al agua y a las condiciones ambientales.
Y, como muchos elementos en operación constante, el desgaste era inevitable.
El reto no era solo estético.
Era recuperar un espacio de más de 3,000 m² que debía soportar uso continuo, exposición a humedad y mantener una apariencia uniforme en el tiempo.
La solución fue la aplicación de un sistema epóxico–poliuretano.
Este tipo de sistema combina la resistencia mecánica del epóxico con la flexibilidad y durabilidad del poliuretano, logrando un balance ideal entre desempeño y apariencia.
El resultado es una superficie continua, resistente y diseñada para mantenerse en condiciones exigentes sin comprometer su acabado.
Más allá de la renovación visual, el proyecto buscaba algo más importante:
Extender la vida útil del espacio.
Reducir mantenimiento.
Y asegurar que cada persona que entra al zoológico tenga una primera impresión a la altura del lugar.
Este tipo de transformaciones no se tratan solo de aplicar un recubrimiento.
Se trata de entender el entorno, las exigencias y el uso real del espacio.
Hoy, la fuente del Zoológico Guadalajara no solo luce diferente.
Funciona mejor.
Y está preparada para seguir recibiendo a miles de personas todos los días.
En Marél, ayudamos a empresas a resolver problemas en recubrimientos y pinturas industriales si deseas conocer más sobre nuestras soluciones para pisos, visita: https://quimicamarel.com.mx/lineas/marel-pisos/